En la entrada anterior veíamos un poco sobre la
pregunta ¿Qué es el hombre y cúal es su vocación?, siempre es necesario aclarar
el tema de que al decir “hombre” es de manera genérica al ser humano. Entonces
veamos un par de ideas sobre el que ser humano sea vacacionado y sobre todo, ¿Qué
nos dice esto acerca de Dios?
Hay una historia que nos va a servir como punto de
partida para este momento.
Al terminar la segunda guerra mundial, en 1945,
con la derrota del III Reich, el gobierno norteamericano ofreció colaboración
económica a Alemania para levantar el país. El canciller Konrad Adenauer les
contesto: -“Agradecemos su ofrecimiento,
pero no necesitamos divisas para construir
fábricas, laboratorios o aviones: dennos, ante
todo, ayuda para levantar y formar a las personas. Después los alemanes somos
capaces de sacar máquinas de las maderas de los bosques.”
“Dennos, ante todo, ayuda para levantar y
formar a las personas” Esta afirmación lo que hace es reafirmarnos y establecer una gran verdad;
el valor supremo de la creación es el ser humano y nos plantea que la ley del
progreso no se halla en el valor económico ni en la cantidad de bienes de
producción y consumo, sino en la “producción” humana. La primera vocación de la
persona es ser humano.
Sin embargo, el ser humano es un interrogante y a
lo largo de la historia en distintas fases se han generado ideas sobre el ser
humano, y la verdad es que no ha habido una sola respuesta que plenamente de
una idea. Ya veremos un poco más de esto. Veamos este video para ir adentrándonos
en esta reflexión.


